lunes, 20 de septiembre de 2010

24 de Septiembre: Dia Nuestra Sra. De Las Mercedes

La Virgen de la Merced o Nuestra Señora de las Mercedes es una de las advocaciones marianas de la Bienaventurada Virgen María.  

Se la llama también Generala de los Ejércitos Celestiales, la Mujer Vestida de Sol y la Reina de la Paz.

En su conmemoración se ha establecido la fiesta de la Merced o de las Mercedes, el día 24 de septiembre.

La iconografía usada para representar a esta Virgen de la Merced, es aquella cuya vestimenta es su manto (a partir del siglo XVI, con el hábito de la orden de la Merced), mientras ora o cobija bajo él a un grupo de presos cautivos, pero también a santos, o personas de todas las clases sociales. Otros elementos recurrentes son las cadenas y el grillete, símbolos también del cautiverio, además del escapulario de la Orden Mercedaria.





La construccion de la Iglesia Las Mercedes duró 32 años (1527 y 1555), Fue iniciada por Rodrigo Gil de Liendo y, luego de una interrupción de al rededor de dos años, pudo ser terminada con la ayuda de Carlos V

En el año 1586 Francis Drake (El Corsario) la deterioró seriamente, así como los ciclones del 1615 y 1628. 

En el año 1635 fue restaurada por Pedro de Portillo.

La Historia De La Viergen De Las Mercedes 







La historia se remonta al 14 y 15 de marzo del 1495, sobre un alto cerro a 5 Km de La Vega Real.   Al regreso de Colón luego de su viaje donde descubrió Cuba y Jamaica, encontró que el panorama estaba alborotado debido a las violaciones y robos cometidos por los suyos. De los cinco soberanos de la isla, Guacanagarí, cacique de Marién, quedaba amigo; Caonabo, cacique de la Maguana, enemigo encarnizado; Guarionex, Bohechío e Cayacoa, caciques de Maguá, de Jaragua e Higüey, titubeaban entre el temor a los españoles y el furor de Caonabo. Para la pacificación de la isla Colón nombró a Alonso Ojeda, que hizo preso a CaonaboPor lo que una coalición entre los caciques, comandados por Maniocatex, hermano de Caonabo, aglomeró un inmenso ejército de indios en La Vega Real, para destruir las fortalezas y atacar La Isabela.

Ante tal noticia, Colón se dispuso a combatirlos. Al llegar al lugar colocó, como de costumbre, una cruz de dos metros en el centro del cerro, improvisada con dos ramas de níspero. Los españoles eran tan pocos que necesitarían un milagro para detener a tanta muchedumbre (españoles 220, indios aprox. 30,000). Cuentan que al llegar los indígenas y ver la cruz, la atacaron directamente, ubicando que el poder de los españoles se derivaba de ella. Así intentaron destruirla, arrimando leña para quemarla e intentando cortar con sus hachas de piedra, que al primer golpe se quebraban. Los españoles aprovechando la distracción se ubicaron en el otro cerro contiguo a pasar la noche, lo que aprovechó Colón para convocar un consejo de capitanes y deliberar que hacer... 
En ese crítico momento se levantó el padre fray Juan Infante, religioso de la Orden de la Merced y confesor del Almirante:   “Yo soy del parecer, que ni huyamos, ni nos estemos quietos sino que acometamos a nuestros enemigos. Lo que importa es implorar el auxilio de nuestra Señora de la Merced”. 


Luego de tan enérgicas palabras al siguiente día se dió la batalla, y no valió la heroicidad de algunos indios, ni el sacrificio de mil vidas que se opusieron a detener el curso de la victoria. Los españoles no pudieron menos que reconocer en este suceso, la interposición de un milagro, y llenos de regocijo y de sentimiento religioso, se reunieron a dar gracias a la Virgen.  Desde entonces Nuestra Señora de Las Mercedes es venerada en el Santo Cerro, primer santuario mariano de América, establecido por indicación del mismo Cristóbal Colón, quien indicó en su testamento que se hiciera esta iglesia.  De inmediato surgió esta devoción por Nuestra Señora de Las Mercedes y la Santa Cruz de La Vega. Esta Cruz se hizo famosa por los prodigios concedidos en todo el país. Y lleva el nombre de Santa Reliquia.

Entre las imágenes de gran devoción en Santo Domingo, la más antigua es la de Nuestra Señora de las Mercedes. En marzo de 1495 Cristóbal Colón, acompañado de unos cuantos españoles, tuvo que enfrentar a un crecido número de indios acaudillados por un cacique. Levantaron una trinchera y junto a ella colocaron una gran cruz de madera.

Luego del ataque los indios lograron desalojar a los españoles, quienes de inmediato se replegaron a un cerro. Mientras tanto los indios prendieron fuego a la cruz y con hachas intentaban destruirla, pero no pudieron lograrlo. Viendo la agresividad de los indios, Colón y la mayoría de la tropa decidieron retirarse del lugar. Sin embargo el mercedario Fray Juan Infante, confesor de Colón, que llevaba consigo una imagen de Nuestra Señora de las Mercedes, donativo de Isabel la Católica, exhortó a los españoles a seguir combatiendo y les prometió la victoria en nombre de la Virgen María.

Al día siguiente las fuerza de Colón obtuvieron una increíble victoria frente a los indios, quienes se dispersaron por los montes. Luego de este suceso se construyó un santuario a la Virgen de las Mercedes en la misma cumbre del cerro donde Colón colocó la milagrosa cruz




Fuente:  Wikipedia. Historia Patria Dominicana.  Aventuas Infantiles.  Excursiones Virtuales